03 marzo, 2014

Miradas [entre borradores]

Aquello que me dices sin saber
ni querer.
Culpable declaro que
todo lo invado con mis retinas,
para que nada se escape.

Prisionero en una torre
de marfil digo,
que desconozco la sonrisa
de aquellos 
por los que aposte mi vida.

Y después de mil caricias
vacías,
anhelo aquello arrevatado;
anhelo la inocencia perdida.

Vital

Durmiendo la vida para
permanecer despierto,
en medio de el caos existencial
de la asoluta absurdez.

Consumiendo horas que me debo
y no tengo.

Soy nada y nada temo.
Solo; a mi-en mi,
y a todos aquellos que hicieron
lo posible imposible
y del amor dolor,
gracias.

Gracias por enseñarme el amor propio,
que uno es lo que más vale y
que sin mi nada es posible.

Gracias a esos latigazos,
a esos momentos hermosos
quemados y abasallados
a puñaladas.

Gracias de corazón
hecho añicos por vosotros.
Reconstruido con amor
en mi.

Porque en mi vida dramática
solo queda continuar hacia adelante y
toparme con nada más duro que lo vivido.

Consumiendo horas que no tengo
y que me deberé.
Descansar en la eternidad de lo puro;
creencias y certezas absolutas
por que sí.
Como TODO.

04 enero, 2014

2013

La palabra que me cose es aquella
que quebrada,
no hace mas que unir
lo que ya no es nada.
Roto.
Roto en tiempo y mente
solo juzgan y pretenden
y nadie agradece.

21 octubre, 2013

Inversos adversos

Aquí vuelvo a estar, desnudo frente a mi.
Me amo, me acobijo en mis entrañas
y puedo respirar tranquilo.
Amo de corazones negros
que necesita recuperar toda
su fuerza, volver a sus principios.
Retomar su vida y ser feliz.

No obstante, gracias.
Gracias por todos los momentos
que hemos compartido.
Gracias por la oportunidad de
hacerme sentir especial, pese a todo.
Gracias por haber entrado en vida.
Gracias.

10 octubre, 2013

Hueco.

Todavía el estridente ruido que se aleja carcajeante
resuena en mi cabeza.
No en vano cada uno llegara a su hogar
y volverán a enlazarse en su rutina.

Mi casa, mi hogar, está roto.
Resuena el sonido del silencio.
Unos finos picos
que se escapan de los altavoces conectados a la nada;
que lo dicen todo.

Sofá, desconectado. Intentando perder el mundo de vista.
Lavabo, contenido. Intentando revivir lo perdido.

Y yo que observando único y expectante quedo,
dolorido y nauseabundo
en el intento
de la conexión virtual del Mundo Real™.

Quemado de toda esta porquería diaria y cansado
de la ridiculez del prójimo.